Amanece nublado y una calma inusual en temporada invita a bajar a la playa de nuevo. Había abandonado esa vieja costumbre que con la llegada del buen tiempo cedo a los visitantes.
Cerca del bunker subo a la zona más alta y contemplo el paisaje en silencio.
Advierto unas figuras disonantes que asoman por el camino de madera, una pasarela simulada para un desfile de moda inusitado mezclado con turistas en bañador, sombrillas y paseantes. Ya casi al final del cortejo se escuchan aplausos y las bocinas de los jugadores del voley playa saludan a los novios. Se escucha música y luego se intuyen los discursos. Poco tiempo después la comitiva inicia el camino de vuelta a donde supongo se celebrará el banquete de boda, un hotel cercano.
Desde el enebro que me protege, dibujo y contemplo a los novios en la elevación del puente de madera, muy cerca. Dos fotógrafos uniformados apuntan y disparan clicks.
Mientras esbozo el paisaje una nube oscura va alejando a la gente de la orilla.
Mis pasos vuelven por la orilla sobre el agua cálida, la playa ya casi sola.
En mi rutina de ejercicios visito un espacio que produce el encuentro entre lo que proyecta mi día y cómo se transforma a medida que se acerca la media noche. Unas veces es un mal dibujo, otras un trazo de tinta, una fotografía, un papel doblado o pegado, una mancha de gesso que se dibuja con grafito o de arcilla o barro, las huellas de mis dedos, …
En tono burlón lo llamo maquinar. No es nada serio sino un simple juego sencillo que invita a la llegada de la noche afianzando el sueño que me acompaña cada día en espera del eterno retorno.
Casi todos los dibujos tienen en común un fondo de exploración que procura buscar un sentido más allá de la primera acepción de la palabra que toca dibujar. Aparece la idea, y el material elegido, procurando respetar el uso de la tinta, va guiando un trabajo diario, que no siempre se ajusta al calendario establecido.
Así asomaba el reto que propone realizar un dibujo con tinta china al día siguiendo un patrón de 31 palabras y que el dibujante Alfredo Ugarte (Urumo) llamó TINTUBRE parafraseando al anglosajón INKTOBER. A propuesta de otro dibujante, Joaquín Aragón, se sigue convocando en octubre cada año.
Una tradición a la que responden muchos dibujantes conocidos y a la que me uno este año llevada por la inercia. Es difícil adaptarse a lo que parece trivial en un principio por la apariencia de una lista azarosa de palabras, pero a medida que se va definiendo adquiere la impronta que cada dibujante va creando, siendo la palabra un medio que incita a conocer acepciones y usos que llevar a una idea y luego a la imagen.
Empleo un libro viejo, una biografía de Napoleón Bonaparte de esas que regalaban a toque de timbre para promocionar la editorial en aquellos tiempos donde lo virtual quedaba muy lejos. Sus hojas bastas permiten bien la experimentación con la tinta y otros materiales. Casualmente el primer capítulo, “UNA ISLA SALVAJE Y REBELDE”, contribuye a desenmarañar la línea de trabajo y da título al cuaderno aportando una cierta tendencia reflexiva que procuro mantener cuando puedo.
El entorno, los sucesos, la cotidianidad, las propias imágenes que derivan las palabras,… van dando forma a un mes de octubre animado por un glosario que incita a la búsqueda.
EL SUEÑO DEL POBRE – Día 1. Dream
El primer dibujo, EL SUEÑO DEL POBRE, representado por dos camas bajo la intemperie, ilustra la palabra DREAM.
TEJEDORAS – Día 2. Spiders
En TEJEDORAS construyo nidos y una casa a base de pinochas embadurnadas en lejía que imprimo sobre tinta Parker. Estudio la vida de las arañas y la obra de Louise Bourgeois para este día.
TODOS LOS CAMINOS CONDUCEN AL MAR (Día 3. Path) – AL OTRO LADO (Día 4. Dodge)
Playas de Cádiz y Asturias. Tinta Parker sobre base de gesso.
WHERE IS EL DORADO? Días 5 y 6. Map/ Golden – SAPO PARTERO INVOCANDO LA LLUVIA. Días 7 y 8. Drip / Toad
Collage con estampaciones de elementos naturales del entorno, tinta chinay gesso.
MIRLOS Y TRÉBOLES. Días 9. Bounce, 10. Fortune y 11. Wander
Collage de la flora y la fauna del entorno, tinta china.
UN OLVIDADO RINCÓN DE PESCADORES – Días 12. Spicy 13. Rise 14. Castle
Collage sobre base de tinta Parker y cera, basado en el comercio de especias, el mar y el desaparecido Castillo de la Villa de Cádiz.
SER O NO SER – Días 15. Dagger 16. Angel 17. Demon
Collage con tinta china.
SILLA DEL CABALLO NEVADA BAJO LA ATENTA MIRADA DE UN TIRANO FROSTY BOOBS (Versión en inglés).
Collage en tono irónico realizado con tinta china y papel reciclado para los días 18,19 y 20, palabras “saddle”, “plump”, “frost”.
AM I NOT A MAN AND A BROTHER? – Días 21. Chains 22. Scratchy 23. Celestial.
Dibujo con tinta china y grafito acuarelable. El título es tomado del símbolo abolicionista producido y distribuido por el alfarero y empresario británico Josiah Wedgwood en 1787 como sello de la Sociedad para la Abolición de la Trata de Esclavos.
DANGER – Días 25. Dangerous, 26. Remove
Collage con tinta china y cera roja para denunciar la tala de árboles.
«¿Qué pueden decirnos los árboles? Estamos de acuerdo con Baudelaire: «los árboles no enseñan nada». Nos asustan los bosques como a Baudelaire, el poeta de las flores del mal, quien empieza su soneto «Obsesión» así: «Grands bois, vous m´effrayez comme des cathédrales»».
HUMANISMO DEL ÁRBOL, Carlos Edmundo de Ory Ensayo Athenaica. Epílogo de Jorge Riechmann
EL BUEY Y LA LUNA – Día 27. Beast
Dibujo con grafito acuarelable y tinta china.
NOCTURNO – Día 28. Sparkle Dibujo con grafito acuarelable y tinta Parker, estampación y «dripping» con lejía.
ALAMBRADA. WAR ISN´T OVER – Día 29. Massive
Collage sobre tinta Parker y estampación con lejía.
NO RUSH AT ALL – Día 30. Rush
Collage sobre tinta Parker, tinta china y estampación con lejía.
FUEGO AMABLE – Día 31. Fire
Dibujos y collage. Tinta Parker y cera acuarelable.
Remoto lugar en medio de la nada ¿quién querría venir hasta aquí? El viento, una hoja, las estrellas.
Antonio Orihuela. Campo Unificado. Ed. Olifante, 2019
Llegamos a la estación al mediodía tras un viaje de algo más de 5 horas en transporte público desde un lugar relativamente próximo pero mal comunicado.
Una vez en la estación ayudadas por los vecinos, después de dar un rodeo, llegamos al hostal. Allí nos sugirieron el posible punto de encuentro para el almuerzo, un mensaje lo confirmaba en las calles de Moguer. Nuestra entrada alegra al fin el momento esperado, entre abrazos y besos de gente conocida tomamos asiento al fresco.
Ocurrió entre los días 26 y 29 de julio. Lo recuerdo un mes y medio después con la emoción de conocer que aquellas dunas que dibujaba cada fin de semana desde cada otoño continúan en la que podría ser su casa definitiva.
Convenientemente arropadas por los carteles conmemorativos del 25 Aniversario de Voces del Extremo en una acogedora sala de exposiciones temporal de la Casa Museo de Zenobia y Juan Ramón Jiménez, manifiestan ese modo de estar compartido en el que la presencia somos todas las personas que celebramos el encuentro con la poesía, mi primero con la poesía de la conciencia.
Convocadas por el poeta y ensayista Antonio Orihuela, nos asomamos a un espacio de libertad único, en el que la palabra, también la imagen, toman nombre ajeno para hablar de lo otro.
Voces del Extremo reúne cada año en Moguer un extenso grupo de poetas de la conciencia con la intención de recoger e impulsar el discurso crítico que se viene dando por todo el estado de forma dispersa y a veces sin conocimiento entre sí, como frente de oposición a las iconografías y discursos del capital.
Ilustración para la portada del libro de poemas inéditos de Luis Sepúlveda, «Disparos al aire», compilado, prologado y editado por el poeta Alejandro Céspedes para la editorial Visor.